22.7.08

Desnudos






Bellas mujeres de ardientes ojos, de vivos labios, de tez rosada, ¡os aborrezco! Vuestros encantos ni me seducen ni me arrebatan.A mí me gustan las niñas tristes, a mí me gustan las niñas pálidas, las de apacibles ojos obscuros donde perenne misterio irradia; las de miradas que me acarician bajo el alero de las pestañas...Más que las rosas, amo los lirios y las gardenias inmaculadas; más que claveles de sangre y fuego, la sensitiva mi vista encanta...Bellas mujeres de ardientes ojos, de vivos labios, de tez rosada: pasad en ronda vertiginosa; vuestros encantos no me arrebatan... AMADO NERVO

Con cámara de placas




Postales




Por un momento sentí



Que hermosa eres, libertad. No hay nada que te contraste. Que? Dadme tormento.Mas brilla y en mas puro firmamentolibertad en tormento acrisolada.Que no grite? Mordaza hay preparada?Venid: amordazad mi pensamiento.Grito no es vibracion de ondas al viento:grito es conciencia de hombre sublevada.Que hermosa eres, libertad. Dios mismo te vio lucir, ante el primer abismosobre su pecho, solitaria estrella.Una chispita del volcan ardiente tomoen su mano. Y te prendio en mi frente,libre llama de Dios, libertad bella. Damaso Alonso

Volviendo al pasado

Hacia adelante

Gimnasio






Pictóricos "Comiendo uva y melón"



Fotografía realizada con la paciencia de unos pequeños modelos, además de utilizar como foco de iluminación, la luz que entraba por una ventana al interior y una cámara réflex digital. Esta imágen representa la pintura de Murillo, llamada "Comiendo uva y melón".

Pasarela de moda 2007












Retrato de barrio



























Horizontes




lo muestro


¿Que no hay alma? ¡Insensatos! Yo la he visto: es de luz... (Se asoma a tus pupilas cuando me miras tú.)¿Que no hay cielo? ¡Mentira! ¿Queréis verle? Aquí está. (Muestra, niña gentil, ese rostro sin par, y que de oro lo bañe el sol primaveral.)¿Que no hay Dios? ¡Qué blasfemia! Yo he contemplado a Dios... (En aquel casto y puro primer beso de amor, cuando de nuestras almas las nupcias consagró.)¿Que no hay infierno? Sí, hay... (Cállate, corazón, que esto bien por desgracia, lo sabemos tú y yo.) RUBEN DARÍO

yo y mi yo